Sugerencias del día: 30 días con todo incluido, sin tarjeta · Paga 2 años y usa 3 en Pro y Llave en mano · Recomienda a un colega: hasta 6 meses gratis para cada uno

← Todos los artículos

El menú del día en 2026: cómo comunicarlo bien cuando cambia cada mañana

Blog de MenuOnGo · Actualizado el

Son las doce menos cuarto. El primero ya está hecho, el segundo está terminándose y alguien, con la mejor letra posible, escribe en la pizarra: «Lentejas estofadas o ensalada mixta. Merluza a la romana o pollo asado. Postre o café. Pan y bebida». Media hora después, la mitad de las mesas de la zona están pensando dónde comer.

El menú del día es probablemente el producto más español de toda la hostelería, y también uno de los peor comunicados.

Platos servidos sobre la mesa junto a una carta impresa

Una institución que nació por decreto

El menú del día tiene un origen curioso: en 1965, el entonces ministro Manuel Fraga aprobó una norma que obligaba a muchos restaurantes a ofrecer un menú asequible entre semana, como recuerda este reportaje de El Debate. Hace mucho que dejó de ser obligatorio, pero se quedó porque funciona: el cliente sabe lo que paga, come caliente y rápido, y el restaurante llena la sala a mediodía con un producto que puede planificar.

Lo que ha cambiado es el contexto. Con la inflación en el 4,9 % en septiembre de 2026 según el INE, mantener un precio atractivo exige ajustar platos e ingredientes casi cada semana. Y cada ajuste tiene que comunicarse.

Lo que el cliente tiene que saber siempre

Más allá de los platos, hay tres cosas que no pueden quedar en el aire:

1. El precio final y qué incluye. La normativa de consumo exige informar del precio total, con los impuestos incluidos. En un menú del día, además, conviene dejar claro qué entra: ¿pan y bebida? ¿postre o café, o las dos cosas? ¿la bebida es solo agua o también vino o cerveza? Las discusiones en la cuenta casi siempre nacen ahí.

2. Los alérgenos de los platos de hoy. Este es el gran punto débil del menú del día. La carta tiene su ficha de alérgenos, pero los platos del menú cambian cada mañana, y el Real Decreto 126/2015 exige que la información esté disponible antes de que el cliente pida, también para esos platos. «Pregunte al camarero» solo vale si detrás hay una información escrita y actualizada.

3. Que puede llevarse lo que sobre. La Ley 1/2025 también se aplica al menú del día: el cliente puede llevarse lo que no ha consumido sin coste adicional, y conviene avisarlo, preferentemente en la carta o el menú.

Dónde comunicarlo

La pizarra de la puerta sigue siendo imprescindible: es tradición, se ve desde la calle y transmite que es comida del día. Pero ya no es suficiente, porque la decisión de dónde comer se toma cada vez más antes de salir de la oficina.

Un cocinero emplata en una cocina profesional

Lo que mejor funciona es combinar canales: la pizarra para quien pasa por delante, la carta digital para quien está sentado o lo mira desde el móvil, y tu ficha de Google para quien está decidiendo a las doce y media. El problema es que mantener tres sitios al día cada mañana lleva tiempo, justo en el momento del día en que menos tiempo hay.

Cuando no tienes tiempo ni para escribir el menú dos veces

Para los restaurantes donde la mañana es una carrera existe MenuOnGo en modalidad Llave en mano: le escribes al equipo el menú de mañana como le escribirías a un compañero («mañana, de primero lentejas o ensalada; de segundo, merluza o pollo asado; postre o café, pan y bebida, de 13:00 a 16:00») y lo publican en tu carta, normalmente en pocas horas. La carta del móvil, la tableta de la entrada y el enlace de tu ficha de Google muestran lo mismo, y el código QR de las mesas no cambia. Tú sigues escribiendo la pizarra, que eso no lo sustituye nada.

Cómo comunicar el menú del día: pros y contras

Canal Ventaja Inconveniente
Pizarra en la puerta Tradicional y visible desde la calle Solo la ve quien pasa por delante
Hoja impresa en la mesa Fácil de leer Hay que imprimirla cada día
Mensaje a clientes habituales Llega a quien ya te conoce Exige tener sus contactos y su permiso
Carta digital Se actualiza al momento, con alérgenos y precio Hay que acordarse de cambiarla cada día
Ficha de Google con enlace a la carta Llega a quien está decidiendo dónde comer Solo si el enlace lleva a la carta actualizada

Preguntas frecuentes

¿Es obligatorio ofrecer menú del día? No. Una norma de 1965 obligaba a muchos restaurantes a ofrecer un menú asequible entre semana, pero hace mucho que dejó de estar en vigor. Hoy es una decisión comercial de cada local.

¿El menú del día tiene que indicar los alérgenos? Sí. Los platos del menú son alimentos que se sirven sin envasar y su información de alérgenos tiene que estar disponible antes de que el cliente pida, según el Real Decreto 126/2015.

¿Qué debe incluir el precio del menú del día? El precio tiene que ser el final, con el IVA incluido, y conviene detallar qué entra: primero, segundo, postre o café, pan y bebida. Así se evitan malentendidos en la cuenta.

¿Se pueden llevar las sobras del menú del día? Sí. La Ley 1/2025 obliga a la hostelería a permitir que el cliente se lleve lo que no ha consumido sin coste adicional, salvo en los formatos de bufé libre.


Fuentes: El Debate (historia del menú del día); INE, Índice de Precios de Consumo, septiembre de 2026; BOE (Real Decreto Legislativo 1/2007; Real Decreto 126/2015; Ley 1/2025). Imágenes: Pexels (uso libre). Datos actualizados a octubre de 2026.

Léelo en tu descanso. Tu carta sigue trabajando.

Treinta días con todas las funciones Pro, importación de la carta incluida, sin pagar nada.