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Cómo imprimir el código QR de tu carta: portamenús de metacrilato, pegatinas y tamaños correctos

Blog de MenuOnGo · Actualizado el

Tu carta digital ya está publicada y el código QR espera en la carpeta de descargas. Ahora tiene que salir de la pantalla y llegar a la mesa, la barra, el escaparate y quizá a la bolsa de comida para llevar. Y tiene que escanearse a la primera, aguantar la bayeta de cada noche y quedar bien en tu local.

La buena noticia: es el paso más sencillo de todo el cambio a la carta digital. Imprentas, copisterías, imprentas online y rotulistas hacen portamenús y pegatinas a diario. Solo tienes que darles el archivo correcto y saber qué pedir.

Primer plano de una persona escaneando un código QR con el móvil

Primero, la norma: el QR acompaña a la carta física

En España, el código QR complementa la carta, no la sustituye. En abril de 2025, la Dirección General de Consumo de la Junta de Andalucía recordó que es ilegal que el bar o restaurante ofrezca la carta de precios únicamente a través de un código QR: el QR es un modo de consulta complementario, y los precios deben estar a disposición del público en cartas o listas de precios, murales o pizarras, en castellano (Consumo Responde, Junta de Andalucía). Las normas de hostelería y consumo son autonómicas, así que conviene confirmar los detalles con la oficina de consumo de tu comunidad o tu gestoría; este artículo no es asesoramiento jurídico.

Lejos de ser un freno, es el planteamiento correcto: una carta o lista de precios impresa a disposición del cliente, y en la mesa un QR que abre la misma carta, con fotos, alérgenos y precios siempre al día. Si ambas salen de la misma carta, los precios coinciden en todas partes.

Paso 1: empieza con un archivo apto para imprenta

La mayoría de los problemas de escaneo empiezan aquí. Un QR sacado de una captura de pantalla, o pegado en un documento con el tamaño equivocado, se imprime con los bordes borrosos, y los bordes borrosos son justo lo que más cuesta leer a la cámara del móvil.

  • Usa el archivo original, nunca una captura ni una foto de la pantalla.
  • Elige el mejor formato disponible. Un archivo vectorial (SVG o PDF) se imprime a cualquier tamaño sin perder nitidez. Si solo tienes una imagen, que sea un PNG grande y de alta resolución.
  • No deformes el código ni recortes el margen blanco: forma parte del código.

Paso 2: diseña la tarjeta alrededor del código

Un QR solo en la mesa no le dice a nadie para qué sirve. Añade tres cosas:

  1. Una indicación clara junto al código: «Escanea para ver la carta» o «Apunta con la cámara y abre la carta».
  2. Tu logo y tus colores, para que el cliente sepa que el código es tuyo. Es una cuestión de confianza: con razón, la gente desconfía de los códigos anónimos.
  3. Pequeños extras que ahorran preguntas al personal: la wifi (un QR de wifi aparte funciona bien, siempre que cada código lleve su rótulo), tu Instagram o «Pídenos la carta impresa».

El código, en cambio, mantenlo sencillo:

  • Código oscuro sobre fondo claro. Negro sobre blanco es lo más seguro. Los códigos claros sobre fondo oscuro y los colores con poco contraste fallan en algunos móviles.
  • Deja un margen blanco alrededor. GS1, el organismo internacional de estándares de códigos de barras, establece una «zona de silencio» de cuatro módulos (cuatro veces el cuadrado más pequeño del código) por cada lado (GS1 UK). Ni texto, ni gráficos, ni el borde de la tarjeta deben invadirla.
  • Ajusta el tamaño a la distancia. En la mesa bastan 2,5–3 cm de lado. En el escaparate o en la pared, leído a unos pasos, mucho más grande; la regla práctica de los impresores es un código de un décimo de la distancia de escaneo.

Una mesa de restaurante preparada con cartas y cubiertos

Paso 3: elige el formato que encaja con tu local

Hay tres formas habituales de poner un QR en la mesa, y algunos extras.

Opción A: portamenús de metacrilato + tarjeta impresa (la más flexible). Compra portamenús de metacrilato transparente en lote; los tamaños más comunes en España son A6 (10,5 × 14,8 cm) y A5, de una o dos caras. Diseña la tarjeta, imprímela en cartulina gruesa en la copistería o imprenta del barrio y métela en el soporte. Si cambias de imagen, quieres anunciar el menú del día o las jornadas de tapas, o una tarjeta se mancha, cambias una hoja, no el soporte.

Opción B: código impreso o grabado en el metacrilato (la más elegante). Una imprenta online o un rotulista imprime el código en UV directamente sobre el metacrilato, o lo graba con láser. Queda muy bien en la mesa y el cliente no puede despegarlo ni estropearlo. Pide una prueba y busca un buen contraste: un grabado sobre metacrilato transparente se lee mal si no tiene un fondo liso detrás.

Opción C: pegatina de vinilo para mesa (la que menos ocupa). No ocupa espacio y se limpia con facilidad. Una sola regla, pero importante: nada de pegatinas de papel. Las mesas se limpian constantemente con desinfectante. Pide vinilo laminado, resistente al fregado y al roce.

Extras que merece la pena valorar:

  • Vinilo en la puerta o el escaparate, junto a la carta expuesta, para que quien pasa vea la carta completa en el móvil.
  • Expositor de barra o cartel junto a la caja, para cafeterías, panaderías y locales de comida rápida.
  • Pegatina en las bolsas para llevar, para que la carta se vaya a casa con cada pedido.

¿Dónde imprimir en España?

No necesitas a un especialista. Las opciones habituales:

  • Copisterías e imprentas de barrio para las tarjetas, a menudo en el día.
  • Imprentas online para tiradas más grandes de pegatinas laminadas y vinilos de escaparate.
  • Rotulistas para metacrilato impreso o grabado y vinilo exterior.
  • Proveedores de hostelería y grandes plataformas de venta online para portamenús vacíos en lote.

Elijas lo que elijas, di que es un código QR, pide la máxima calidad de impresión y una prueba antes de la tirada.

Paso 4: prueba antes de pedir 50

Imprime primero un solo ejemplar. Luego escanéalo:

  • con un iPhone y un Android, incluido alguno algo antiguo;
  • sentado, con el ángulo en que un cliente sostendría el móvil;
  • con la luz real del comedor, incluida la mesa más oscura por la noche;
  • a través del metacrilato si usas portamenús (los reflejos cuentan).

Si abre tu carta al instante cada vez, pide el resto.

Una persona escanea un código QR que aparece en una pantalla

Paso 5: colócalo y cuídalo

Pon el código donde un cliente sentado lo vea sin mover nada: el borde de la mesa, junto al aceite y la sal, no detrás del servilletero. Revisa los códigos una vez por semana: bordes que se levantan o cualquier cosa que parezca una pegatina sobre otra. Hay estafadores que pegan su propio código encima de uno legítimo; los soportes rígidos y las pegatinas laminadas lo ponen difícil. Y ten la carta impresa a mano para quien prefiera no escanear.

Imprime una vez y cambia la carta cuando quieras

Esto es lo que hace que todo el esfuerzo merezca la pena. Con MenuOnGo, el código QR que generamos para ti no cambia nunca, en todos los planes, incluido el gratuito. Un precio nuevo, un plato nuevo, el postre de temporada que se acaba: cada cambio se publica detrás del mismo código impreso, y los portamenús que encargues esta semana abrirán tu carta actualizada mientras los uses. Para la carta impresa que debes tener a disposición del cliente, el plan Pro convierte esa misma carta en archivos listos para imprimir (horizontal, vertical y otros tamaños) para tu imprenta, así que la carta en papel y la del QR muestran siempre los mismos precios. Puedes empezar gratis y descargar tu código hoy mismo.

Formatos de QR de un vistazo

Formato Ideal para Durabilidad Coste Ojo con
Portamenús de metacrilato + tarjeta La mayoría de bares y restaurantes Alta (soporte); tarjeta sustituible Bajo Reflejos: papel mate
Metacrilato impreso o grabado Locales de gama alta, coctelerías Muy alta Medio-alto Contraste en metacrilato transparente
Pegatina de vinilo laminado Mesas pequeñas, barra, mucha rotación Media-alta Bajo Nunca pegatinas de papel
Vinilo de puerta o escaparate Quien pasa por la calle Alta (vinilo exterior) Bajo-medio Tamaño según la distancia
Pegatina en bolsa para llevar Comida para llevar Un solo uso Muy bajo Código lo bastante grande

Preguntas frecuentes

¿Qué tamaño debe tener un código QR en la mesa? Unos 2,5–3 cm de lado para una tarjeta que se escanea desde el asiento. En el escaparate o la pared, el código debe ser mucho mayor, aproximadamente un décimo de la distancia de escaneo.

¿En qué formato de archivo imprimo mi código QR? Mejor un archivo vectorial como SVG o PDF, que se mantiene nítido a cualquier tamaño. Si no, un PNG grande y de alta resolución, nunca una captura de pantalla.

¿Puedo poner el mismo código QR en todas las mesas? Sí. Un QR de carta abre tu carta: el mismo código sirve en cada mesa, en la barra, en el escaparate y en las bolsas para llevar.

¿Puedo tener solo la carta en QR, sin carta en papel? No es recomendable. Consumo de la Junta de Andalucía recordó en 2025 que ofrecer los precios únicamente por QR no es legal y que el QR debe complementar una carta física, un mural o una pizarra. Consulta la normativa de tu comunidad autónoma.

¿Tengo que reimprimir los QR cuando cambia la carta? No, si el código apunta a una dirección de carta permanente. Los cambios de precios o platos se publican detrás del mismo código; solo reimprimes cuando un soporte se desgasta o cambias el diseño.


Fuentes: Dirección General de Consumo de la Junta de Andalucía (Consumo Responde, abril de 2025), GS1 UK (guía de diseño de códigos QR). Imágenes: Pexels (uso libre). Actualizado a octubre de 2026.

Léelo en tu descanso. Tu carta sigue trabajando.

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